Entre las diferentes técnicas de impresión digital, el chorro de tinta es aquella a la que más recurren los fotógrafos y laboratorios. Hay dos tipos de tinta en este segmento. 100% acuosa o pigmentada.
Las tintas 100% acuosas se componen de colorantes solubles en agua.Tienen la ventaja de generar impresiones de colores saturados y vivos y se dispersan mejor sobre la superficie del papel. Pero aunque los fabricantes hayan realizado numerosos progresos, este tipo de tintas no son resistentes a la luz ni a la humedad. Esto hace que la durabilidad de la impresión no sea la buscada por los fotógrafos a la hora de reproducir su obra.
Funcionan muy bien, ya que son más baratas, en impresoras de uso hogareño o de oficina.
Las tintas pigmentadas, en cambio tiene pigmentos orgánicos encapsulados en una resina sintética y situados en suspensión en un líquido. Las moléculas de estos pigmentos son mucho más grandes que las de los colorantes. Son resistentes a la luz, a la humedad.
Pero también tienen sus defectos, ya que al ser las moléculas mucho más grandes que las de los colorantes, no penetrarán totalmente en el revestimiento y desnaturalizarán el aspecto de superficie original de algunos papeles (los papeles brillantes principalmente). Las tintas pigmentadas resultan mas costosas de fabricar, y se utilizan mayoritariamente en las impresoras profesionales, en donde los impresores le dan mucha importancia a la conservación en el tiempo, de las impresiones realizadas.





